La muchacha Sun-Maid

Muchos desean saber si la “muchacha Sun-Maid” original era una persona real. La respuesta es “Sí”, su nombre era Lorraine Collett Petersen. En mayo de 1915, fue descubierta secándose sus rizos negros en el soleado patio de la casa de sus padres, en Fresno, California. Se le solicitó que posara para un retrato, sosteniendo una cesta con uvas frescas. Esta imagen impactante apareció en los envases de pasas de uva Sun-Maid por primera vez en 1916. A través de los años, esta imagen ha aparecido en miles y miles de envases y ha sido llevada a los hogares de todo el mundo.

La apreciada pintura de acuarela original se conserva actualmente en una bóveda de hormigón segura, en la oficina central de Sun-Maid, Kingsburg, California.

A veces olvidamos que en 1915 no existían los secadores eléctricos, que la televisión no se inventaría sino varias décadas después y que no en todos los hogares había automóviles. La vida era mucho más simple, más campestre, mucho menos agitada y las cofias aún eran parte de la vestimenta femenina en California.

San Francisco aún se estaba recuperando del terremoto de 1906 y celebró su renacimiento dando la bienvenida a la comunidad internacional como sede de la Panama-Pacific International Exposition. Lorraine Collett Petersen concurrió al evento con otras jóvenes como representantes de la compañía de pasas de uva recientemente constituida. Ofrecían muestras para degustar, vestidas con blusas blancas con ribetes azules y cofias AZULES. Como comentó Lorraine después: “Sólo después de regresar a Fresno me vieron con la cofia roja de mi madre en el patio de mi casa. Fue sugerencia de la esposa de un ejecutivo de la Exposición de San Francisco que el color de la cofia se cambiara de azul a rojo, debido a que el rojo reflejaba mejor el color del sol”.
Después de modelar para la marca original, Lorraine recibió la acuarela de regalo en 1915. Ella conservó la pintura y la cofia de su madre en su hogar, en Fresno, hasta 1974, cuando los obsequió a Sun-Maid. A través de los años, Lorraine representó muy bien a Sun-Maid, incluso apareció en los programas de debate televisivos del momento. Falleció en 1983.

Su preciada cofia roja, ya rosa por estar un tanto decolorada, se donó a la Smithsonian Institution en Washington, D.C. en 1988. La ceremonia en la que se entregó tuvo lugar en la oficina y en presencia del Secretario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Dick Lyng, que se desempeñó durante la presidencia de Ronald Reagan. Aún se conserva una réplica que se exhibe en la sala de recepción de las oficinas de Sun-Maid en Kingsburg, California.
A pesar de que la marca con la muchacha Sun-Maid ha cambiado con el correr del tiempo, el diseño siempre se ha basado en la pose original de la joven Lorraine.

El nombre SUN-MAID fue creado por el gerente de publicidad, E.A. Berg, que en 1915 pensó que este nombre reflejaba mejor la verdadera naturaleza de las uvas secadas al sol, “simplemente ‘made’” (elaboradas, de igual pronunciación en inglés que “maid”) bajo el sol de California, de uvas recién recolectadas. Leroy Payne, un ejecutivo de la compañía Sun-Maid, encabezaba el pequeño grupo que descubrió a Lorraine secándose el cabello negro en el patio de su casa. Según el criterio de Payne, la visión de la cofia roja y la bonita chica bajo el sol matutino eran la personificación ideal de la marca comercial SUN-MAID de E.A. Berg. Fue la artista Fanny Scafford quien creó la pintura que se utilizó para el diseño original de la marca.

La “muchacha Sun-Maid” cambia con los años

La marca “SUN-MAID” y las marcas registradas de “Sun-Maid Girl” se convirtieron en marcas ampliamente reconocidas por los consumidores y la industria en pocos años, luego de su creación e introducción al mercado en 1915 y 1916. Las pasas de uva SUN-MAID eran la marca número uno en los Estados Unidos y una marca en la que los consumidores confiaban por su calidad, frescura y buen sabor.

Junto con los cambios en el ritmo y los estilos de la década del 20, tuvo lugar el primero de los que serían los tres cambios en la “muchacha Sun-Maid” . Estos cambios, el primero realizado en 1923, ayudaron a modernizar la marca comercial pero nunca modificaron la naturaleza de la imagen, que siempre se basaría en la pose original: una Lorraine Collett sonriente con su cofia roja, famosa en la actualidad a escala mundial.
Luego de 30 años sin sufrir modificaciones y con la nueva prosperidad de la posguerra en los Estados Unidos, comenzaron las labores para actualizar una vez más a la muchacha Sun-Maid y adaptarla a la época. Esta segunda actualización se muestra en la versión de 1956, a la derecha.

La última actualización de la marca se produjo a fines de la década del 60, cuando se implementaron más medidas para modernizar a la “chica”. Esta versión, terminada en 1970, es la que presentan hoy todos los envases de Sun-Maid.

Legado de otras muchachas Sun-Maid

Durante los 90 años en que las pasas de uva Sun-Maid han estado en las alacenas y las despensas de los amantes de las pasas de todo el mundo, otras personas han inmortalizado la imagen de “la muchacha Sun-Maid” vestidas para desfiles, promociones y otros eventos, continuando con el estilo y la pose original de la joven Lorraine Collett.

Una de ellas fue una joven llamada Delia von Meyer (Pacheco), que trabajó para el proveedor de envases de Sun-Maid, Fiberboard Paper Products. En 1960, el supervisor de Delia le pidió que posara para uno de los artistas de Fiberboard, sosteniendo una cesta con uvas. Delia pasó una tarde posando mientras el artista le explicaba que le habían asignado la tarea de actualizar a la mundialmente famosa “muchacha Sun-Maid”. Le explicó que si bien debía modernizar a la “muchacha” para adaptar la marca a la época contemporánea, al mismo tiempo debía conservar la esencia y la tradición de la marca Sun-Maid en todo el mundo.

Al igual que Lorraine Collett, que había posado con una cesta con uvas en 1915 para un artista de San Francisco, Delia von Meyer (Pacheco) causó impacto con una pose similar unos 45 años después.

Poco después se realizaron estos modestos cambios a la pose de la versión de 1956 que se utilizó durante la década del 60. Al igual que las otras “muchachas Sun-Maid” en todos estos años, la pose de Delia sirvió de inspiración para los cambios de principios de la década del 60 y, finalmente, para la versión de 1970 que aún hoy presentan los envases de Sun-Maid.

La clásica marca comercial “Sun-Maid Girl” ha sido modernizada y actualizada varias veces con el correr del tiempo, pero siempre se ha mantenido fiel a la imagen original de Lorraine Collett , en la que han confiado y han apreciado los consumidores de todo el mundo durante generaciones.

Sun-Maid

Si bien ha cambiado a través de los años, el diseño de la marca Sun-Maid siempre se ha basado en la pose original de la joven Lorraine Collett.